Sácale el máximo partido a las transiciones
Las transiciones son simplemente efectos que se utilizan en la edición de vídeo para pasar de una toma a otra. Las más comunes, con diferencia, son el cambio directo, las disoluciones y los fundidos. No obstante, Studio cuenta con docenas de transiciones adicionales que puedes incorporar a cualquier producción para darle más personalidad y estilo a tu trabajo.
Dónde encontrarlas y cómo usarlas
Añadir una transición entre dos tomas es realmente sencillo. Simplemente selecciona la pestaña de transiciones (segunda pestaña de la izquierda de la ventana) y encontrarás diversas páginas de transiciones entre las que elegir. A continuación, sólo tienes que arrastrarla entre dos tomas de la línea de tiempo y ajustar su duración, igual que haces con cualquier clip de vídeo.
Si no te gusta el efecto, puedes sustituir la transición arrastrando otra encima o bien puedes seleccionarla y borrarla directamente.
Añadir transiciones adicionales
Para agregar transiciones adicionales a las incluidas en Studio, selecciona la opción “Más transiciones” en la lista desplegable de la parte superior de la ventana de transiciones.
Estilos "de la casa”
La clave para usar transiciones consiste en no utilizarlas de forma aleatoria dentro de tu producción sino en saber exactamente cuándo y dónde las quieres utilizar.
En los documentales normalmente utilizan transiciones que no son comunes para crear un “estilo de la casa”. La idea consiste en seleccionar una o dos transiciones específicas y utilizarlas como cabecera, cada vez que se va a iniciar una sección del programa.
Por ejemplo: en eventos deportivos, a menudo utilizan una transición específica para indicar al espectador que están viendo una repetición. En los programas de concursos, una transición inusual suele indicar una pregunta bonus o que el concursante ha logrado pasar a la ronda final. Del mismo modo, un programa de entretenimiento puede utilizar una transición propia para cambiar de una sección rodada en el plató a un reportaje grabado en exteriores.
La clave consiste en decidir qué significa cada tipo de transición en el contexto del programa y repetirla sólo y exclusivamente cuando se repita el mismo contexto. Si la transición que indica una repetición aparece en medio de un partido de fútbol cuando no se trate de una repetición, sólo conseguirás confundir a toda la audiencia.
Títulos
Algunas de las transiciones más curiosas sólo alcanzan su máximo esplendor con las pantallas de títulos. Si aplicas una transición a un título, verás cómo el texto aparece de la nada o cómo se mueve por la pantalla de las formas más curiosas e increíbles. Prueba, por ejemplo, la transición “Cristal rompiéndose” y verás cómo tu título se hace añicos.
Menos es más
Cuando se trata de películas dramáticas, rara vez vemos otra cosa que un corte simple, un fundido o un encadenamiento desde negro o blanco. Esto no significa que no puedas incluir transiciones más exóticas en tus dramas pero, una vez más, es necesario que estés seguro de lo que estás haciendo.
Por ejemplo, en la Guerra de las Galaxias, se utilizan barridos muy lentos en pantalla para indicar que la escena pasa de un sistema estelar a otro. Otras películas y programas de televisión utilizan varias transiciones de firma para indicar cambios de escena (particularmente cuando quieres darle un aspecto de cómic a la producción, como en Batman).